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Los dueños de propiedades, la industria
hotelera y las empresas comerciales tienen la responsabilidad
de salvaguardar la seguridad del pú blico asegurando
su propiedad y colocando avisos que adviertan de condiciones
inseguras.
He aquí tres casos recientes que
subrayan nuestra efectividad en el área de lesiones en
lugares defectuosos; Jones v. Ehretz,
Frankel v. Amfac, Inc. y Williams
v. Dinwiddie Construction Co.
En el primer caso, un oficial de policía
de Los ángeles iba persiguiendo a caballo a un sospechoso
de vender drogas. él y su compañero entraron a una
calle privada que estaba entre dos edificios de departamentos.
El caballo del oficial retrocedió y tropezó con
una pequeña pared que dividía las propiedades y
cayó de una altura de siete pies al piso de abajo. No
había letreros de advertencia sobre este peligro. El
oficial sufrió graves heridas en la mano y el pie izquierdos
que requirieron de numerosas operaciones. El jurado compensó
a nuestro cliente con la suma de $2,000,000.
En el segundo caso, uno de nuestros clientes
abandonaba el área de una alberca y para salir abrió
una puerta que daba a su cuarto, cayendo de una altura de
tres pies que le causó lesiones en la rodilla izquierda...
forzándolo a usar bastón por el resto de sus días.
La puerta estaba sin seguro y no permitía la visibilidad
al otro lado de ella. No había letreros de advertencia.
La defensa alegó que nuestro cliente era responsable
porque debería haber visto esto antes de dar el paso
al vacío. El jurado dio su veredicto compensando al Sr.
Frankel con $1,600,000.
En el tercero caso, nuestro cliente era
guardia de seguridad en el Museo Getty. Una nueva reja de
hierro instalada el día del accidente carecía de
los mecanismos para prevenir que la misma se zafara de sus
rodillos. La reja de 1300 libras cayó encima de nuestro
cliente, causándole fracturas en el codo derecho. éste
tuvo que ser sometido a una cirugía y luego volvió
para desempeñar el mismo trabajo. Pero por causa del
accidente, ya no podrá cumplir con el sueño de ser
un alguacil de policía en algú n condado. El caso
fue a juicio, donde un jurado le otorgó a nuestro cliente
la suma de $1,500,000 en daños.
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