| La responsabilidad por las lesiones causadas a un chofer,
pasajero o peatón se establece examinando con pericia cada detalle involucrado en el accidente.
He aquí cuatro casos recientes que
subrayan nuestra efectividad en el área de lesiones vehiculares;
Quinnones v. Federal Armored Express,
Winkler v. Garrett, Ehlers
v. Target Chemical Co. y Esterhammer
v. Consolidated Seed & Pet. Inc.
En el primer caso, un cliente nuestro
conducía sobre el la supercarretera rumbo a su trabajo
cuando un vehículo blindado perdió el control y
acabó encima del auto en que viajaba. El conductor del
camión blindado no tenía licencia de conductor para
vehículo comercial ni había recibido la capacitación
adecuada para manejar esos camiones. La compañía
de camiones blindados había estado involucrada en más
de 500 accidentes el año anterior. A pesar de estos datos,
permitió conducir uno de sus vehículos a un chofer
sin licencia, sin capacitación y sin supervisión
durante la lluvia y en la oscuridad. El conductor iba viajando
demasiado rápido para las condiciones de lluvia y perdió
el control de la unidad, causando serios daños cerebrales
a nuestro cliente. Este caso se arregló antes de ir a
un juicio con jurado por la cantidad de $12,000,000;
una de las más grandes que por lesiones personales se
han otorgado en el estado de California.
En el segundo caso, nuestro cliente era
pasajero de un auto marca Porsche conducido por Leif Garret,
quien se salió de la carretera y se volcó. El conductor
perdió el conocimiento mientras manejaba su Porsche tras
varios días de andar de parranda. El demandante también
andaba de parranda y estaba dormido al momento del accidente.
Este quedó paralítico de la cintura para abajo.
Tras un juicio con jurado, éste determinó la responsabilidad,
favoreciendo a nuestro cliente y compensándolo con $4,300,000.
En el tercero caso, uno de nuestros clientes
de 18 años iba en su motocicleta cuando un camión
grande operado por Target Chemical Company dio un giro a la
izquierda frente de él. El motociclista tuvo que inclinar
la moto hacia abajo en un intento por eludir al camión.
El resultado fue una severa lesión en su pierna, lo que
requirió de numerosas operaciones. Este caso se arregló
por $1,100,000.
En el cuarto caso, nuestro cliente manejaba
una motoneta que era conducida al lado derecho de un trailer.
Ambos vehículos se hallaban parados esperando por la
luz roja de alto en una intersección. Cuando el semáforo
cambió a la luz verde, el trailer dio vuelta a la derecha
arrollando a nuestro cliente y lanzándolo sobre la acera
peatonal. Las llantas traseras del trailer se subieron sobre
la banqueta pasando sobre la pelvis de nuestro cliente, causándole
fracturas, además de daños en la uretra. El chofer
del trailer afirmaba haber puesto su direccional para dar
la vuelta a la derecha. Pero ni el conductor de la motoneta,
ni ninguno de los dos testigos vieron las luces de ninguna
direccional. Este caso fue solucionado a favor de nuestro
cliente, y le fue otorgada la cantidad de $1,000,000
en el segundo día del juicio.
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